Por la mañana (El Crujidón I)

Lo mejor de todo era ver a los currelas entrando y saliendo de los bares para tomarse el cafecito y el sandwich rápido antes de volver al tajo; verlos y poder rascarte la barriga y estirarte en su presencia para darles jodida envidia; ya lo dijo el amigo Alfonso: "Abuelito, a la hora de encabronar tengo que reconocer que tenéis un don". Tantos años tragando mierda y haciendo tragar mierda no son en vano.
A las 5 de la tarde llegué a casa cruijidísimo, nada más llegar ya empezaron a hincharme los cojones con preguntas e intentos de que me integre en una vida hogareña, así que me subí al ordenador a enviciarme al Grand Theft Auto y a tener conversaciones sobre las minorías étnicas, los putos viejos o en definitiva todo lo que no sea como yo. Realmente divertido y gratificante para quitarse un poco de miseria de encima. Como dicen los Anal Cunt: me reí tanto al atropellar a tu perro que casi me estrello. El cabrón del Ángel incluso se tiró de juerga hasta las 2 de la mañana, pero yo ando reventadísimo de no dormir y no aguanto tanto, y ya me hago mayor. Afortunadamente tenemos planeado no pasar de los 30 años, antes muerto que viejo, hipotecado y con putas metas en la vida.
Un día excelente en definitiva, pero eso sólo era el preambulo de lo que vendría el viernes...
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