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Tengo un dilema con el punk californiano, hay grupos como Offspring o Green Day que no me desagradan en sus primeros discos y según se van haciendo famosos me parecen de lo más mediocre, el que salgan en los 40 principales me la trae tan floja como si "se vuelven comerciales"; sencillamente no dan más de sí. Luego hay otros más o menos conocidillos desde siempre como Pennywise o NOFX que nunca me han llamado la atención, aunque se dejan oír; y finalmente están los que hace años que se separaron, dejando en su haber un par de LPs y un buen montón de singles compartidos con otros grupos y que me parecen cojonudos. Ese es el caso de los Your Mother, unos fulanos de San Francisco que llevan ya cuatro años retirados y que hacían el punk-rock más ágil y divertido que he oído desde que se separaron los Dead Kennedys, con temas como "Heart San Francisco", "Why I´ll never have another girlfriend" o su versión del tema de Weird Al Jankovic: "Dare to be stupid". Paso a traducir lo mejor que pueda una de sus letras más curiosas, que refleja con bastante fidelidad lo que "realmente" ha aportado internet al mundo.
Tenía ganas de colgar una ristra de lamentos sobre porqué he dejado de ver la tele y sobre lo mucho que han cambiado los gustos (y la programación televisiva en consecuencia) en apenas una década, hasta tal punto que le hacen a uno sentirse como un estereotipado viejo de 80 años de esos que dicen que "esto con Franco no pasaba" o "con Primo de Rivera llovía más". Me miro al espejo y casi me veo diciendo que "esto con Felipe didn´t happen" o que "con Valerio Lazarov teníamos tetas y culos". Y me pregunto dónde están ahora esos próceres de la cultura que hace un par de legislaturas decían que Telecinco emitía mierda como por un tubo, que ni tenía telediarios, que Oliver y Benji promovían la competitividad extrema, que los programas infantiles duraban un huevo y que los niños no hacían más que ver la tele en vez de estudiar y que había que censurar los desnudos en Ranma, aunque tuvieran tanta intención erótica como la de un mono sacandose un moco en un documental siestero de La 2.
La letruca de los King Missile tuvo gran aceptación hará cosa de un mes y por eso voy a colgar otra, que transmite muy bien lo que sentí el domingo por la tarde viendo "Uno de los nuestros".
En el principio estaba Carrillo, que molaba mucho y era calvo. Y fumaba. Después vino una catarsis cósmica en la izquierda (sí, otra más) y Carrillo se dió el piro dejando al mando del cotarro a Julio Anguita, un tipo bien intencionado bastante dotado para la dialéctica, pero sin demasiada contundencia política; o sea, que hablaba muy bien pero lo que planteaba o no convencía o parecía escasamente factible. El caso es que en aquellos tiempos sí había debates televisivos de verdad, y las discusiones entre Ansar de Zimmeria, Felipe el de los bonsais y el amigo Anguita eran entretenidos. Pero algo olía a podrido en Dinamarca y el Anguita se largó, no sin antes sufrir varios ataques cardíacos, seguramente provocados por una ingestión brutal de garbanzos y por saber que el futuro de la izquierda desunida iba a caer en manos de un tal Paquete Frutos, uno de los políticos más incapaces que haya hollado el planeta España. Aún así era una risa ver la información política en los telediarios, no por su calidad, sino por el soberano ridículo que hacían Borrell y Almunia, y por extensión todo el PSOE, en aquella campaña de 2.000. Tras la aplastante victoria de las hordas PePíticas, la izquierda sufrió una crisis que llevó al poder a Zapatero, otro tipo tan bienintencionado como Anguita, pero menos dotado para el debate y desde luego soberanamente aburrido desde un punto de vista televisivo. Si las películas de peleas son las más vistas de la tele no se debe precisamente a que la plebe se entretenga viendo a gente dándose la mano y hablando de lo que mola ser dialogante y tolarante y calmado y bla, bla, bla. A la puta masa lo que le mola es ver a Anguita invocando al fachería de Ansar, a Felipe llamando burriato a Carlos Fabra, o al Rajoy con el sarcasmo suelto.
Érase una vez un bar... estábamos el Ángel y yo lamentándonos de nuestras existencias y el Antonio lamentándose de nuestros lamentos cuando apareció uno de los calvos. "Miguey" solía ser puntual, pero esta vez llegaba tarde, y con cara de no haber follado... quiero decir de haber follado menos todavía si cabe.
Me han reconfigurado la dirección del blog. Estoy tan enojado ante tal eventualidad que se ha producido una reaccción electro - química en mi córtex cerebral y ahora solo puedo escribir de un modo pedante y pretencioso. Si al contratiempo de la dirección de aqueste blog le sumamos el hecho de que La Gata de Chesire (a.k.a. mi señora novia) sigue durmiendo cual lirón comatoso a estas horas de la tarde se podría decir que un cumulonimbo tormentoso se cierne sobre mi muy tranquila existencia; y explico: a las 20:45 horas P.M. da comienzo el trascendental partido entre la selección española y el combinado luso, y la sola posiblidad de que me pueda perder buena parte del partido haciendo un desayuno/comida/merienda/cena de emergencia me enfebrece. Pero en fin, "ces´t l´amour" que cantaba Edith Piaf.
¡Venga, menos lloros con la selección! ¿No esperaríais que ese astro mundial de Raúl fuese a repetir su soberbio derroche de juego del mundial 98, o sus cienes y cienes de goles de la Eurocopa 2000, o su decisiva participación en el mundial de Corea, verdad? ¡Hale, a reconfortarse!
Pues eso... que como estoy vagueando cual cerdo en una piara, me voy a dedicar a rascarme los cojonzuelos un par de días.Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/